The end- of the first chapter

In early November my advisor and our program coordinator Florencia Casanova were sharing some bread and queso fresco at her house when she lightly squeezed my arm and said “I think you should stay in Chile.” We both laughed, but when I went home that night I couldn’t sleep. Credits and classes and major requirements were running through my head. My heart wanted to stay, and I wondered if picking up Spanish as a second major and staying in Chile was even feasible for me.

On November 7th I emailed my Spanish and Journalism advisors and asked them if there was even a possibility of making this a reality, and on December 5th IPO bought me a return round trip flight to Chile. So now I write to you not as a Spanish minor who is leaving Chile indefinitely in two days, but a Spanish major who gets to come back here to study for the spring semester.

Thank you Florencia for encouraging me to do this and for taking me in as your own “niña preciosa,” and thank you mom and dad and Anna for handling the slight shock of my decision with nothing but grace. Thank you professors Sivek, Terra and Ticas for working out my classes and credit load details, and thank you Marie, Michele and the IPO staff for not hesitating to book me a return trip. Thank you Courtney for supporting me even though we were supposed to live together next spring, and thank you Angel, Jordan, Carson, Aengy, Joel, Naomi, Grace and all of my friends for understanding that this is something I need to do. And most of all, thank you Chile and the people I’ve met here for truly making this the best time in my whole life. I have nothing but love in my heart.

And now, an open letter to the family I’ll be leaving and the friends who will be leaving me // Y ahora, una carta abierta a la familia a la que dejaré y a los amigos los que me dejarán:

Yo sé que no he dicho tanto en los últimos cuatro meses, entonces ahora estoy aprovechando la oportunidad para hacer algo lo que me siento más cómoda: les voy a escribir.

En esta época el año pasado, yo estaba en un lugar un poco oscuro, sintiéndome perdida e insegura sobre lo que quería hacer con esta vida. Necesité un cambio drástico para dejar todas mis preocupaciones atrás– necesité encontrar nueva gente y, también en realidad, a sí misma.

Hasta Mayo, yo iba a estudiar en Ecuador. Cuando mi profesora me invitó a participar en nuestro primer programa acá en Chile, yo dije que sí porque me sentí halagada porque ella pensó en mí nomás, y todos los días digo gracias a Dios por mi respuesta. No podía imaginar si yo hubiera ido a otro lugar.

A mi familia, quiero decir gracias por no solo estar compartiendo su casa, sino además sus vidas conmigo. Voy a extrañar tanto estar viviendo acá con ustedes. Claudia, usted ha sido mi recurso a todo, desde transportación pública hasta consejos sobre mi futuro, y siempre se está sacrificando por su familia, lo que me inspira. Y Pablo, gracias por siempre ser aire fresco y por mostrarme cómo trabajar diligentemente y al mismo tiempo divertirse sin arrepentimiento.    

A mis hermanos– Diego, mi mellizo, eras mi primera impresión de Chile. Gracias por tu amabilidad mis primeros días en la casa cuando no caché nada, y por sentir empatía por mi como una estudiante de intercambio. Contigo siempre me he sentido cómoda porque yo sé que entiendes esta experiencia. Pedro, será raro no tenerte afuera de mi pieza gritando a la computadora, y de una manera rara creo que voy a extrañarlo. Y a mi hermano mayor, Gabriel, te agradezco por siempre invitar a tu hermana chica para pasar un rato contigo y tus amigos, incluso cuando probablemente no querías– me has hecho sentir acogida en tu grupo, lo cual es algo que nunca pensé que sucedería. Voy a extrañar el sonido ligero cuando tocas la guitarra en la terraza y el sonido alto de tu risa contagiosa cuando veas un meme tonto.

Yo sé que los veré cuando vuelvo, pero no será lo mismo. Todos ustedes me han hecho un hogar en Chile, y por eso no tienen idea como agradezco yo estoy.

A Iñake, Leire, Maddi, Maider, Oihane, y Victor: con ustedes siempre lo paso bien, pese a la barrera del idioma y nuestros orígenes diferentes, y ojalá que sepan que siempre serán bienvenidos a cualquier lado donde me encuentre en los Estados Unidos; y les mando la misma invitación a los grupos de México, Colombia y Francia, y sus tutores, de la UBB Concepción. Nunca imaginé que habría tenido tanta suerte para conocer tan buena gente.      

Hablando claro, los amo a todos.

Con cariño,

Camille